Príncipe Udra III

Principe de la ciudad.

Description:

Un hombre maduro, de pelo corto y canoso, de facciones nobles e inteligentes ojos grises. De atlético porte, bastante alto, la voz levemente ronca y movimientos decididos y elegantes. Tiene el porte de un rey guerrero de la antigüedad, y suele usar el tono amable pero firme de quien se esmera en convencer porque está acostumbrado a mandar. Viéndole y escuchándole no resulta extraño que sus hombres de confianza le adoren y que sus amigos le sean fieles hasta la muerte, aunque sea mas normal que le acompañen al burdel y a la casa de juegos. Se supone que por las venas de éste hombre de 39 años corre la sangre de Ilia, el primogénito de los tres primeros Padmios de la leyenda del nacimiento de la ciudad. Príncipe Udra III de la casa de Ilia es su nombre completo, pero popularmente se le conoce como el príncipe. Desde la guerra civil de hace cincuenta años las casas nobiliarias de Ilia y Lareta se han aliado, dejando a un lado sus ancestrales para instaurar un principado independiente del imperio, y son apoyados por un partido político conocido como los Aristos. El Príncipe Udra III es el líder de éste partido. Pero aunque durante el día se dedica a sus intrigas políticas, reserva parte de su energía para participar en juergas nocturnas, a las que acude disfrazado, sin reparar en gastos ni en si le llevan a las zonas más peligrosas de la ciudad. Esta circunstancia exaspera a sus partidarios y regocija a sus detractores, pues alguna vez ha acudido a un debate crucial del consejo con los síntomas de una fuerte resaca. No obstante, esto no le impide resolver brillantemente muchos de sus duelos dialécticos, y alguna vez ha hecho picadillo, parlamentariamente, a algún pretor que se había confiado al ver sus ojeras y aspecto cansado. Así como está dotado para las lides dialécticas es un excelente espadachín, y son famosos dos sucesos: Cuando salió triunfante de un combate en el circo luchando contra tres gladiadores-uno de ellos el famoso Siqua, a quien decapitó. Las gradas exhalaron un enorme suspiro, a medias de alivio, a medias de decepción. El día que sobrevivió a la traición de uno de sus escoltas, que le abandonó mientras gozaba de los servicios de una cortesana. Desnudo, consiguió arrebatarle la daga envenenada al asesino que se había arrastrado a su espalda y le dio muerte a él y a otros dos que entraron por la puerta armados con espadas para auxiliar a su compañero. Posteriormente, el escolta que le había traicionado se ahorcó, arrepentido de su crimen. Esto ocurrió hace 8 años y desde entonces no ha vuelto a repetirse. Naturalmente hay quien afirma que está protegido por el espíritu de Pádema, la Matrona de la ciudad. En conclusión diremos que El príncipe Udra III pese a poseer la combinación de carisma , inteligencia y fuerza que está reservada a los grandes líderes de los hombres carece de la fibra moral de éstos. Sus ambiciones son mezquinas y se limitan a satisfacer sus apetitos y su vanidad, sin estar realmente dedicado en cuerpo y alma a ninguna causa, ni siquiera a la suya propia. No son muchos, ni siquiera entre sus partidarios los que creen que algún día liderará el principado a la libertad, y la mayor parte vuelven los ojos a su joven hijo, el Conde Gamla.

Bio:

Príncipe Udra III

Aventuras en Padema McKlow